sábado 4 de febrero de 2012

La propulsión de la cultura hispana en EE.UU. reduce la influencia de España en el mundo




EL VALOR DEL “ESPAÑOL” (CON EL 16% DEL PIB NACIONAL) PUEDE GENERAR MAS EMPLEO Y POTENCIAR LA “MARCA ESPAÑA” EN PAISES EMERGENTES

-- Una “Commonweatlh Hispana” daría cobertura a una de las mayores comunidades comerciales del mundo.


España necesita exportar el “español” de forma más decidida no sólo desde el punto de vista cultural y económico, sino sobre todo para mitigar su principal amenaza: Miami, ciudad en los EE.UU. que en los últimos años se ha erigido en el epicentro de lo “hispano” y metrópoli que actúa como puente de desembarco en Latinoamérica.

El “español” es una industria tangible capaz de dar empleo a más de 4 millones de personas en España, cuya explotación podría reportarle mayores suculentos beneficios al conjunto del país, y cuyo valor económico representa actualmente el 16% del PIB nacional.

Un buen número de empresas del sector editorial, audiovisual, educativo, telecomunicaciones, distribución, call centers, contribuyen a unos flujos comerciales en todo el mundo con incrementos superiores al 230%, de acuerdo a ciertos cálculos.



Según la Fundación Telefónica, sólo “el factor ñ” de los contenidos en las industrias culturales aportan el 3% del PIB de la economía española. La capacidad de compra de los casi 500 millones de hispano-hablantes en todo el mundo ya representa el 9% del PIB mundial. España y su industria haría bien en mimar este tangible exportador con algo más de estrategia, coherencia y planificación, cohesionando no sólo los intereses de las empresas afines sino igualmente las competencias del cuerpo diplomático, las oficinas comerciales en el exterior, y hasta la política cultural y comercial del nuevo gobierno en Madrid, en especial con miras a los países emergentes (China, India, Vietnam, Rusia y Africa)

Desde hace años padecemos las consecuencias lamentables de la “dejadez” de la Administración española y las guerras internas por las lenguas autonómicas, habiendo degradado “de facto” la otrora posición dominante del español en el mundo. No sólo entre las instituciones europeas (la última, la Oficina Europea de Patentes que desestimó el español como lengua oficial), sino aún más grave, olvidando con ligereza contagiosa que los hispanos de los EE.UU. con casi 50 millones de hablantes (previsión de 130 millones en 2.050, siendo hoy en día la primera comunidad étnica más poderosa e influyente de EE.UU. y el 4ª país de habla hispana en el mundo) esté ejerciendo una fuerza de atracción imparable.


El epicentro de Miami

De continuar con esta tendencia, es bien posible que el "español" pase a ser el motor dominante en los EE.UU., mientras que España (y su administración a la cabeza, industria, empresas afines y grupos de interés) siguen inmersos en guerras peregrinas internas y dejándose arrastrar por el "laissez-faire". Este hecho ha facilitado que Miami (en los EE.UU.) se haya erigido en el epicentro mundial del español, cuya comunidad hispana en Norteamérica posee un poder adquisitivo superior al de Brasil y México juntos, eclipsando así a España su propulsión cultural en el mundo.

Un botón de muestra, el denominado "code-switching": modalidades del habla en español que mezcla con el inglés y tan generalizado en la literatura y medios de comunicación hispanos en EE.UU.

Todo ello pese a reconocer en ciertos estudios: “el valor económico del español: Una Empresa Multinacional incluye otras muy notables expectativas de desarrollo económico—la lengua hace que se multiplique entre 2 y 3 veces la cuota de mercado de las exportaciones españolas con el conjunto de países hispanohablantes, alto factor multiplicador que es mayor incluso que el inglés entre los países anglosajones; y el dominio del español mejora el acceso al empleo, facilita la obtención de trabajos de mayor calidad y propicia la movilidad laboral ascendente de los inmigrantes. Esta información es una garantía última del idioma que demuestra ser valioso para no solo hablantes nativos y de competencia limita en los Estados Unidos quienes quieren desarrollar sus aptitudes para destacarse en difíciles tiempos laborales pero también para compañías quienes ya desarrollan sus actividades o les interesa desarrollar sus actividades en nuevos mercados hispanohablantes“, según publica la Fundación Telefónica.


Fuente: http://eprints.ucm.es/9727/1/DT11-08.pdf


Algunos déficits que hemos de corregir de forma inmediata: la Corporación RTVE, cuyo canal internacional en español por satélite lanzado en 1989 padece cortes habituales de emisión, desprogramación, contenidos basura y de dudosa calidad cultural, haciendo caso ajeno a las reclamaciones de los telespectadores, denotando una aparente flaca sensibilidad por la imágen del "made in Spain" y la defensa de la marca España en el exterior. Comparativamente otros estados como Alemania, Francia, Italia o los países árabes han sabido sacar provecho de las emisiones por satélite con una mayor oferta de contenidos, canales, profesionalidad de equipos y cobertura satelital.

Algo parecido debería defenderse por encima de intereses partiditas con las emisiones exteriores de canales españoles de radio e Internet, donde en comparación con otros países de lenguas extranjeras, contamos con una oferta muy reducida.

Aunque en las TIC´s en español parece haber escalado posiciones (“El español es el tercer idioma más utilizado en Internet con 164,9 millones de usuarios , lo que representa el 7,8% del total de usuarios de Internet a nivel mundial. El número de usuarios de Internet en español ha crecido en un 807,4% entre el año 2000 y el 2011 aunque la ratio de penetración de Internet entre el total de hispanohablantes es aún del 39%. –según la Fundación Telefónica), el “desprecio” entre antiguos responsables en la Administración española por esta emergente industria, no nos ha permitido aprovechar todo su potencial en comparación con el inglés, chino o árabe, entre otros.

Para el catedrático de Economía aplicada José-Luis Gracia Delgado de la Universidad Complutense de Madrid: “De esta comparación y de las proyecciones anteriormente citadas se deduce que el reto del español en el futuro no estará tanto en su crecimiento demográfico sino en la difusión de su uso como lengua internacional”.



Por todo ello, podría hacerse aconsejable tomar en serio de una vez por todas la importancia comercial, cultural, geoestratégica y política del “español” en el mundo, como “oportunidad de negocio” con algunas de las siguientes propuestas:

1.- Una Dirección General del Español dependiente a caballo de Presidencia del Gobierno, Ministerio de Economía, Asuntos Exteriores, Ministerio de Cultura y de Defensa, debería velar por diseñar, tutelar, coordinar e implementar un plan estratégico a largo plazo en defensa del este idioma universal para aprovechar de forma decidida su capacidad exportadora y conquista de nuevos mercados en los próximos 20 años.

2.- Este centro neurálgico del español ha de involucrar en una primera etapa a toda la industria afín en España, empresas privadas audiovisuales, red de Institutos Cervantes, RAE, Biblioteca Nacional, Universidades y centros de investigación, entes públicos (RTVE, Agencia Efe, SEPI, ICEX, Oficinas de Turismo), Instituto español del Cine, Hispasat, Iglesia Católica, así como los principales gestores de contenidos en Internet entre otros. En una etapa posterior se ha de “trabajar” al resto de países de habla hispana en el mundo.

3.- La política exterior española debería pasar por aunar los intereses políticos y culturales de países como Portugal y Brasil, que por su afinidad gramatical, permitiría darle una mayor proyección universal a ambas lenguas. Llegado el caso, Madrid debería osar por unificarse con Portugal y permitir que nazca una nueva potencia hispano-lusa: Iberia (con una segunda capital administrativa en Lisboa). Sus efectos sobre el “español” no adivinamos a cuantificar hoy en día.

4.- Todo los países latinoamericanos (desde Canadá -Quebec- y EE.UU. –donde residen los principales núcleos hispanos en Norteamérica) hasta Tierra de Fuego junto con Iberia, pasando por todos aquellos polos donde el español aún late en el mundo tanto en Asia, como en Africa, podrían constituir una especie de alianza o “Commonwealth Hispana”.

5.- La diplomacia española debería velar por conseguir “un estatus especial” en Europa y resto del mundo por el mero hecho de pertenecer a la comunidad pan-hispánica, de forma similar a la Corona Británica con sus ciudadanos de los 54 países que conforman la Commonwealth. Un paso más atrevido iría encaminado a admitir un negociado especial en toda la legación española en el mundo que defiendera los intereses de cualquier nacional hispano, por sus históricas relaciones especiales con el reino de España.

6.- La Oficina de Información Diplomática, junto con el Ministerio de Asuntos Exteriores, harían un gran favor a España si canalizara de forma sistemática sus contenidos culturales y educativos en español a millares de medios de comunicación en el mundo en español repartidos por los 5 continentes (excluyendo Latinoamérica), siguiendo el ejemplo de otras cancillerías europeas como Alemania (Ver relación de prensa en el mundo en español). La RFA constituyó en su día un ente de propaganda multilingüe del Ministerio de AA.EE, denominado “InterNationes” (actualmente integrado en la red de los Institutos Goethe) que difunde “la realidad germana por todos los continentes a través de la preparación y difusión gratuita de contenidos culturales y educativos en formatos audiovisuales, prensa, editorial y organización de visitantes extranjeros” .

7.- Todas las Universidades, centros de investigación y cátedras de filología hispana en el mundo están llamados a potenciar y aprovechar decididamente las nuevas tecnologías (Internet) para favorecer y obtener grandes sinergias en la “transferencia tecnológica”. La empresa privada puede descubrir un filón donde registrar y comercializar suculentas patentes a escala global.

8.- España tiene que hacer una defensa mucho más decidida para que los principales fabricantes de ordenadores en el mundo, incorporen la "ñ" en sus teclados, en reconocimiento de su globalidad (En muchos de ellos vienen ya de fábrica con la "ç" francesa, la "&" inglesa, el signo del €uro o del $-dólar entre otros. Esta simple obviedad puede acarrearnos grandes beneficios (unos 500.000 millones de €) en los más de 2 billones de ordenadores repartidos por todo el universo (sin contar móviles, tablets, consolas, máquinas de escribir, etc).

9.- El mundo parece caminar no tanto por zonas geográficas sino por “regiones vegetativas culturales”, y una de ellas la hispana, junto con la anglosajona, la china y la árabe, posee de entrada un factor dominador. Sin romanticismo, ¿hay alguien hoy en día en España que mire más allá de la ventana y adivine los riesgos y oportunidades en clave de negocio? Hasta ahora, predominan las tesis académicas que enfatizan el aspecto cultural. En consecuencia, una defensa más audaz del idioma español en las organizaciones y foros internacionales resulta ser prioritario y una cuestión de Estado.

10.- Con el Día de la Hispanidad, el Senado español -tan cuestionado por su rol- podría acoger con carácter institucional una representación de cada país y comunidad hispana en el mundo.

11.- El Gobierno en España tal vez podría tomar ejemplo (no sólo) de la Iglesia Católica que ha sabido montar desde el Vaticano en 1995 una red ecuménica en español llamada Catholic.Net para "evangelizar" la fe en todo el mundo. Estas sinergias desde la curia aglutina esfuerzos que nutre a una numerosa comunidad de seguidores por los 5 continentes.

12.- Para luchar contra el crimen, por qué no una dependencia de la CIA norteamericana y el CNI español?: Para los servicios de inteligencia norteamericanos, España sigue figurando en sus listados como una "amenaza transnacional" por el narcotráfico, el blanqueo del dinero, el terrorismo y el crimen organizado en su conexión con Latinoamérica. Por cierto, la CIA paga un bonus adicional de 35.000 dólares a todos aquellos agentes con dominio del español como idioma adicional.

13.- En suma, la “marca España” se beneficiaría decididamente de todos esos esfuerzos coordinadores en materia diplomática, comercio exterior, económico, empresarial, cultural y religioso en especial hacia los países emergentes en Asia, Oriente Medio y Africa. Se calcula que el factor de intercambio comercial –entre países de habla hispana- podría incrementarse el 300% y el coeficiente de multiplicación sobre los flujos bilaterales podría rondar casi el 600%, según ciertos cálculos.

sábado 14 de enero de 2012

LA NUEVA ECONOMIA DEL DIEZMO ACABARA CON LAS MONEDAS CONVERTIBLES

Hasta cuándo preservaremos con la crisis las monedas?



Crisis?, What crisis? Parece haberse preguntado muchos en medio de la vorágine especulativa más grave de todos los tiempos en todo el mundo, similar en sus causas y efectos al crack del 29 en los EE.UU. Solo que la crisis actual se ha vuelto global (tras cruzar las fronteras los flujos de capital especulativos y ante la insuficiente regulación por parte de los gobiernos), habiendo afectado a la práctica totalidad de las monedas y divisas del planeta. Los resultados son conocidos suficientemente: cierres de empresas, bancarrotas, millones de despidos, hundimientos de la Bolsa, miseria, desahucios, crisis de gobiernos, etc. La globalidad de la crisis se ha extendido además por todos los frentes: empezó siendo hipotecario, luego monetario para infectar los cimientos bancarios, financieros, políticos, presupuestarios, fiscales, sociales, hasta por último los de subsistencia mínima o bienestar social, en especial en la vieja Europa. Este ciclo iniciado pues en la vieja parte del capitalismo especulativo nos está obligando a superar la zona de comodidad a la que tan ferozmente nos resistimos: desde la clase política, sindicatos, empresarios, trabajadores, inversores, hasta estudiantes, jubilados, pasando por amas de casa y deportistas por mencionar unos cuantos. ¿Por qué? Porque en una "aldea global" como la actual -según términos de Marshall McLuhan-, lo que afecta a uno termina por hacerlo al resto de toda la comunidad, ya no tarde o temprano, sino de forma casi automática.


El ciclo abierto en la vieja economía occidental como decía anteriormente nos hará evolucionar –aunque resulte contradictorio- de la globalidad a centrar la atención en lo local (globally thinking, locally acting). Las economías locales serán sin duda decisivas a la hora de superar la presente crisis: que visualiza en sus monitores la cotización en tiempo real del precio de las materias primas, los índices bursátiles, el cambio de las divisas o la prima de riesgo soberana. Si algo nos ha demostrado la gestión o mejor dicho la “congestión” de la crisis global es la inoperancia a escala planetaria de dar con fórmulas prácticas y consensuadas para mitigar sus efectos y acabar pronto con ella. En muchas ocasiones, la falta de ideas visionarias por parte de los dirigentes, la casta política y los estadistas en sus cancillerías, así como la ausencia de cierta creatividad y la acérrima defensa de los intereses partidistas, nos han conducido a agravar aún los efectos y alargarla, cuya esencia no es otra cosa que cuestionar la concepción del viejo capitalismo nacido con Bretton Woods. La caída del Muro de Berlín (1989) y el posterior desmembramiento del Comunismo en todos los países del Este europeo, fue aprovechado por no pocos pseudo líderes mundiales para pavonearse del triunfo del Capitalismo sobre el sistema de economía planificada y centralizada, con la extinta URSS a la cabeza como máxime exponente.

¿No nos damos cuenta que por las mismas razones que sucumbió la economía comunista (intervenida por los Estados), ahora está periclitando el capitalismo? Habría que estudiar si como consecuencia del declive de uno o como producto del desastre del otro. El intervencionismo de los mercados y naciones soberanas siguen patentes aunque lo vistamos de seda.

En cualquiera de los casos, los graves problemas socio-político-económicos-de-valores en la crisis actual, si algo positivo puede acarrearnos -aunque resulte paradójico- es la aparición del protagonismo de las economías o entidades locales. Estas han advertido mucho antes que los pensadores "macro" la gravedad de la situación a escala "micro". La economías locales y sus entidades en su más reducida definición, son las que -con independencia del credo político, religioso o de moneda- están actuando ante los más necesitados: las clases y familias desfavorecidas que padecen los efectos de la exclusión social.

De la desincronización global a la sincronización local

Parece como si la desincronización global y sus excesos hayan activado la sincronización a escala local. Parte del fenómeno de los indignados y del movimiento del 15M en España (luego extendido por el mundo curiosamente) podría explicar esta observación. Las entidades locales e iniciativas individuales de pequeños colectivos están suplantando la inacción de los gestores de gobiernos poderosos con divisas convertibles y todas sus estructuras administrativas (nacionales y regionales), por acciones altruistas y solidarias muy focalizadas en el individuo, en el ser desamparado de la calle y los sin techo.

Esta sincronización local puede estar dando origen a una nueva economía del diezmo, que conforme avanza sustituirá la motivación política o especulativa de sus actores por la simple llamada de la solidaridad y el humanismo. Algunos autores norteamericanos como James Redfield, Michael Murphy o William Greider entre otros advierten en sus ensayos que la lenta expansión de la “economía del diezmo” (giving economy) podría terminar por aniquilar las monedas y divisas en el mundo moderno.

Para algunos de estos pensadores, la crisis actual está haciendo emerger en la humanidad una especie de materialismo secular (para cubrir como en el pasado las necesidades básicas de alimentos, higiene y salud ) en vista al fracaso del capitalismo especulativo, los excesos y la avaricia durante las últimas generaciones. Para otros, la economía del diezmo es el causante de haber hecho aflorar por el mundo corrientes de filantropía y de defensa de energía interna que han impactado tanto sobre la economía local como sobre el reparto de la riqueza en general.

En esencia, compartir con el prójimo un tanto por ciento de los ingresos o del patrimonio personal (cinco o 10% por poner un ejemplo) crearía un efecto en cadena que permitiría hacer desaparecer las precariedades de las clases más desfavorecidas en las sociedades modernas. “La evidencia sería su resultado”, afirman, y cuestionaría a larga la existencia de las monedas o divisas nacionales: como el euro, el dólar, la libra, el yuán o el yen.

La economía del diezmo (“giving economy”) –prosiguen sus autores- complementaría nuestros niveles de renta automatizando las necesidades materiales en un primera etapa, para luego hacer cambiar el paradigma de la acaparación material hacia la atracción por el crecimiento sincronizado “. Es decir, compartir nuestra riqueza con otros (altruismo) originará un nuevo orden moral y económico, y por tanto una nueva concepción de la Democracia.

Esta concepción de la economía de corte humana que raya la inspiración espiritual sería el causante de reemplazar el materialismo clásico (dinero) que conocemos por la información: el capital dejará paso a la era de la información y ésta será mucho más valiosa que cualquier valuta especulativa. El futuro capitalismo parece caminar, en palabras de J. Redfield, hacia una “cultura con valores cada vez más espirituales que materiales englobando la información en la era de las nuevas tecnologías y de las energías renovables como una naturaleza puramente espiritual hasta convertirla en una realidad humana”.

El pensador norteamericano basa su teoría argumentando la existencia hoy en día en los EE.UU. de unos 40 millones de negocios domésticos gracias al uso de las nuevas tecnologías de información (Internet). De ser cierto, si algo parece que nos está enseñando esta crisis global es que el materialismo y el capitalismo especulativo tienen los días contados. En su lugar aflora un nuevo espiritualismo basado en el diezmo a partir de las TIC´s (sociedad de la información) y la creciente preocupación por la protección del ecosistema, capaces ambos sectores de crear millones de puestos de trabajo y de encarar una nueva forma de vida.


jueves 3 de noviembre de 2011

LA CAIDA FLEMATICA DEL IMPERIO EUROPEO




SOLO PARECE HABER CONSENSO EN EL FESTIVAL DE EUROVISION

"Un Imperio es un inmenso egoísmo", esta cita atribuida al pensador americano Ralph Waldo Emerson poco antes de su fallecimiento en 1882 cobra auténtica actualidad. Europa es una especie de Imperio montado prácticamente desde la extinción de las civilizaciones antiguas: la sumeriana, mesopotámica, la griega a finales de la edad del bronce, para luego emerger el imperio romano, la egipcia, la precolombina y posteriormente de nuevo la europea con el descubrimiento del Nuevo Mundo. Muchos siglos y milenios han transcurrido desde entonces, siendo Europa la causante de guerras coloniales, esclavitud, conflictos, genocidios, guetos, armisticios y reconstrucciones. Cierto es que la Europa de los Reyes Católicos que vieron partir a Colón rumbo a América no es la actual.

En pleno siglo XXI, la Europa contemporánea está en sigiloso declive. Y lo peor, es que a pesar de su estado flemático son pocos quienes quieren reconocerlo. Europa parece rememorar la famosa Epica de Gilgamesh (obra escrita miles de años antes de la Biblia moderna que narra la historia del Diluvio Universal y la construcción del Arca de Noé) mucho antes que Abraham y el Libro de Génesis vieran la luz. Si desde Colón el devenir de la humanidad a través de los siglos ha sido claramente europeo, el siglo XXI se está caracterizando por el fin del imperio continental. Con la caída del Muro de Berlín (1989), el desmoronamiento del comunismo primero y ahora del capitalismo, Europa está dando sus últimos revulsivos para salir a flote, sin reconocer que su era va a dar paso a otras civilizaciones, tal vez la china (asiática), la india o la islámica.

Políticos como Merkel, Sarkozy, Zapatero, Berlusconi o Papandreu no son más que los títeres de una comedia épica que dan manotazos desesperados para entrar en el Arca de Noé antes de que nos arrebaten el epicentro de la nueva civilización. La vieja y moderna Europa actual nos ha demostrado con creces su incapacidad de liderazgo a la que nos tenía acostumbrada a lo largo de la historia. Desde la caída del Muro de Berlín y del comunismo al otro lado del telón de acero, la Unión Europea, más desunida que nunca (tanto política, económica como militarmente), es incapaz de coordinar premisas elementales de consenso sin recurrir a árbitros de fuera: La guerra en la ex-Yugoslavia y los Balcanes, la cumbre del cambio climático en Copenhague, la crisis del euro, etc, etc por poner unos cuantos ejemplos. Cuando no es EE.UU. es el FMI, el Banco Mundial, la OTAN, la ONU, China o las potencias emergentes (otroras naciones en vías de desarrollo del Tercer Mundo) quienes terminan echando un capote a la flemática Europa. Esta -al igual que en la historia de upnatitismo (narrado en la Epica de Gilgamesh)- soñó con construir un gigantesco Arca para acoger a una toda una comunidad de países, con su fauna y flora. En lo único que parece haber consenso es en el Festival de la Canción de Eurovisión.



Pese a todo, ni Berlín, ni París, Madrid, Bruselas, Roma o Atenas (por mencionar unos cuantos) quieren admitir que nuestro poder de influencia en Europa está en declive de forma acelerada y que pronto será suplantada por otra potencia, otra civilización, otro continente. Con 7.000 millones de habitantes en la Tierra, el único continente que envejecerá demográficamente en las próximas generaciones será Europa, en detrimento de Asia, Africa y América. El consumo del 70% de los recursos energéticos del planeta también irá disminuyendo en detrimento del ego, pathos, poncio y pilatos.

Para la humanidad se abre una nueva brecha y tal vez un nuevo orden internacional, que Europa claramente en estos últimos dos siglos no ha sabido pincelar. A Europa y los europeos, aunque nos duela, nos queda el derecho al pataleo, y lo que es peor conformarnos con ceder el protagonismo de la historia y sentarnos en el aforo de los espectadores. Los acusados egocentrismos tal vez nos haga perder la calma, provocar iras y desencadenar hasta alguna amenaza militar en otros puntos del planeta para intentar recobrar la fecha de caducidad ya pasada. Aún pasarán años hasta que esa nueva realidad sea del todo palpable en Europa, haciendo mientras tanto que los políticos ya desarropados de credibilidad y de celo visionario, nos hagan caer más hondo con una verborrea sin crédito y palos de ciego.

El Imperio Europeo fue muy bonito mientras existió. Ahora toca salir del Arca y admitir que hemos agotado nuestro eurocentrismo caduco. Como algún sabio cuenta, se aproxima en el viejo continente el turno de "tener que traspasar nuestra zona de comodidad". Y no será por falta de egoísmo. Si de consuelo sirve: "siempre nos quedará París".

sábado 25 de junio de 2011

COMO MITIGAR LA ESPECULACION DEL CAPITALISMO EN “LA CRISIS COMUN EUROPEA” (CCE)

-- Decálogo de 12 medidas concretas

Con la caída del Muro de Berlín en 1989 y la aparición de la globalización, el capitalismo en Occidente se resiste a redefinirse. Pero ahora, con la olla a presión a punto de explosionar, las fugas de aire caliente han favorecido los especuladores. Estos son los causantes de la aparición de la crisis mundial que de forma especial en la UE se acopla además a la financiera, de capitales, política, defensa, social, que está minando el estado de bienestar, las conquistas sociales y generalizando el hastío social contra la ineptitud del stablishment político.


Mientras la UE sigue sin hablar con voz propia al multiplicarse sus interlocutores institucionales y estructuras burocráticas, el capitalismo renano social de mercado -nacido tras la II Guerra Mundial y bautizado ya adulto con el Euro-, junto con el FMI, el Banco Mundial, el G-7, G-9 y el G-20 o el Banco Central Europeo (BCE) entre otros hace tiempo que se ha resquebrajado, y lo peor, que nos resistimos a admitirlo. Por el contrario, los especuladores financieros se ceban a través de las rendijas de países en el centro del huracán internacional por sus abultados niveles de deudas, déficits públicos o recesión económica: Islandia, Grecia, Irlanda, Portugal, España, Italia, Bélgica, etc.

Nos creemos que con la creación del Euro y del BCE que vigila la política monetaria transeuropea, estamos a salvo de los ataques en los mercados. Sin embargo la Unión económica y monetaria no es suficiente. Para mitigar a los especuladores, el capitalismo renano del viejo continente ha de imponer el siguiente decálogo de medidas urgentes:

1.- Armonización de la deuda pública europea en todos los países integrantes de la UE (tomando como modelo el Bono alemán si se quiere). De esta manera, no habría margen para la especulación.

2.- Sustitución de las Bolsas nacionales (DAX, Cac 40, Footsi, Ibex, Mibtel, etc) por una única plaza financiera y un único índice de referencia en la UE. Esto pasa igualmente por constituir un único Ministerio europeo de Economía y Hacienda (Tesoro), un único organismo regulador ( y no 27), una sóla agencia de rating europea, y en suma una sóla autoridad que vele por los intereses europeos ante los movimientos especuladores internacionales apoyados en tan variados valores referenciales.

3.- Armonización de las pensiones europeas: las actuales disparidades en el seno de la UE pueden dar pie a futuros ataques por parte de los especuladores contra los más de 1.000 fondos de pensiones europeos con activos superiores a 500.000 millones de euros que gestionan los recursos de los futuros pensionistas comunitarios.

4.- Armonización de la política fiscal, impuestos y tasas en toda la UE: la divesidad de topes máximos, gravámenes, regímenes y políticas de desgravaciones (IVA, impuestos especiales, carburantes, alcohol, tabaco, etc) no sólo nos aleja de la ansiada unidad económica, sino que son el caldo de cultivo para los especuladores.

5.- Homogeneización de los salarios, cotizaciones, jubilaciones, pensiones y niveles de remuneración entre los distintos países de la UE: no es tolerable las grandes diferencias existentes en un mercado que se dice llamar “único europeo”.

6.- Homogeneización de las vacaciones, periodos de contribución así como de los derechos adquiridos en prestaciones sociales: desde el seguro del desempleo, pasando por las compensaciones contra bajas laborales, por enfermedad, maternidad, ayudas a la natalidad, periodos de descanso, a la integración social, educación, vivienda, ayudas a la vejez, de enfermedad o de dependencia, etc, etc

7.- Homogeneizar los precios de materias primas en la UE libraría de tensiones inflacionistas y quitaría hierro a la presión especuladora por los brokers.

8.- Subrogación de los datos estadísticos nacionales por otros índices únicos relevantes de la UE macro-económicos: desde la tasa del PIB, inflación, pasando por la del paro, deuda, déficit, balanza de pagos, etc. Este simple gesto estadístico contiene doble efecto: acostumbrarnos a contemplarnos como una unidad y no alimentar a los especuladores con ratios nacionales que justifiquen las divergencias domésticas. ¿Alguien tiene en cuenta la diferencia de la tasa inflacionista entre Sajona o Baviera, o entre cada uno de los 51 estados federales de EE.UU.?

9.- Si la OTAN lo ha conseguido y la gran mayoría de los estados miembros de la UE forma parte de esta Alianza, la homogeneización del idioma oficial al inglés y de una única sede comunitaria en Bruselas. Es insostenible la torre de Babel actualmente existente (que sufragamos todos los contribuyentes) y la existencia de 3 sedes comunitarias repartidas por Bruselas, Luxemburgo y Estrasburgo. Sólo en las traducciones oficiales para todas las instancias europeas (27 países y 23 idiomas por ahora) nos lleva a derrochar una plantilla de unos 4.000 traductores e intérpretes (entre funcionarios en activo como en reserva), fabricar un millón de traducciones de documentos oficiales y a dedicar alrededor de 1.200 millones euros anuales a este cuestionable capítulo. Un gasto intraducible. Los especuladores sólo hablan sólo un idioma mientras EE.UU. . China o los países emergentes se frontan las manos

10.- Por otro lado, resolveríamos los agravios comparativos en torno a la única patente europea (que ha provocado las iras de España e Italia al no admitirse estos idiomas como oficiales, e imperar el alemán, inglés y francés). Pese a los ahorros económicos y seudo-burocráticos conseguidos con esta medida, proteger un invento en la UE cuesta todavía hoy en día hasta 32.000 euros frente a los 1.850 euros en EE.UU. ). ¿ Alguien se acuerda de aquella película “La Tormenta Perfecta ¿?

11.- Dotar al Parlamento europeo y a su ejecutivo de unos poderes que hoy por hoy son papel mojado. Ni tienen voz propia ni los egos nacionales calman a los especuladores. Es insostenible , y así se aprovechan los especuladores, la diversidad de voces disonantes y portavoces en materia política, económica, financiera, social , exterior o de defensa entre otros. Los numerosos interlocutores (véase Barroso, Van Rompy, Ashton, el presidente semestral de turno del consejo europeo, amén de Merkel y Sarzkozy, así como del resto de los 25 jefes de Estado y de gobierno europeos) para afrontar la crisis: una crisis común europea (CCE). Cuando Europa llama a EE.UU., ¿a que todos sabemos a qué número de teléfono tenemos que marcar para hablar con Obama en Washington? Y a la inversa, ¿a quién debe llamar Obama ? Estos lujos se pagan muy caros.

12.- La desafección política e institucional en la UE entre sus ciudadanos hacia sus dirigentes no hacen sino alimentar el caldo de cultivo de la clase especuladora. De acuerdo a ciertos sondeos de opinión, el desencanto general por la crisis y sus efectos han hecho mella en los europeos, situando el paro, la crisis y los políticos entre sus principales preocupaciones. La casta política en la UE y los países miembros no parecen sentirse aludida y cuando surgen movimientos de protesta civil, como en España con el movimiento 15M o Spanish Revolution, o los altos índices de abstención electoral , lo achacan a fenómenos pasajeros.

En suma, muchas de estas medidas anteriores terminarán de imponerse con el tiempo, pese a las resistencias en las mentes de algunos pensantes anti-europeos en defensa de sus propios intereses partiditas y personales aunque alimenten la especulación y abra una brecha insalvable entre el ciudadano a pie y sus dirigentes. El nacimiento de la UME y la introducción del Euro en el 2002, más motivado por una justificación política que económica, tiene que concluir y demostrar sin más retraso su eficacia. Las baterías de reserva ya están agotadas. No hay tiempo que perder, si no queremos que la Crisis Económica Europea (CCE) siga periclitando el proceso de construcción europeo.

jueves 24 de marzo de 2011

“DIRECTIVO-OBRERO”: LA NUEVA CLASE TRABAJADORA EN ESPAÑA SIN HORARIOS, EQUIPOS Y LIBERTAD DE GESTION.



“Los señores obreros” como solía calificar Superlópez a los operarios de las cadenas de montaje, parecen luchar aisladamente contra la crisis y las deslocalizaciones. A ellos hay que sumar también ahora a los “directivos-obreros”, que compartiendo el mismo entorno de presión, desarrollan sus tareas individualmente y en detrimento del trabajo en equipo y de su personal subalterno más directo. El directivo-obrero es el nuevo modelo de trabajo instalado en la ansiedad. Parece que ya no prima gestionar, convirtiéndose en esclavos de los proyectos, del tiempo y de los resultados. Con este entorno, se hace cuesta arriba dirigir, cohesionar los equipos y motivarlos, puesto que lo que cuenta ya no son estos principios sino las ventas a corto por encima de todo.

Y si un directivo no está motivado, tiene que hacerlo o figurarlo, pues de lo contrario existen largas colas de espera para ocupar su sitio en los tiempos actuales de desempleo. El talento es colateral. La creatividad y la reflexión del directivo moderno se asemeja al del operario en una cadena de montaje, es decir casi nulo, salvo a la hora del almuerzo que decide traerse el túper o escoger el menú de alguno de los bares de la esquina.

Cebar la cuenta de resultados y el volumen de facturación, aunque se cobre más tarde y las reclamaciones lleguen a posteriori, tienen prioridad en los tiempos actuales de tanta inseguridad como parapeto a la continuidad. España se caracteriza por la improvisación y falta de espíritu organizativo, tal y como nos acusan con algo de razón algunos vecinos europeos, pero como las cadenas de montaje no pueden parar, es el espíritu reinante entre la nueva clase de directivos-obreros, muchos de ellos sin mando, sin competencias y sin capacidad de cuestionar una decisión de más arriba. Parece mentira que con tanta evidencia, aún los movimientos sindicales no hayan reivindicado salir en defensa del nuevo obrero con corbata, esclavo de su tiempo, con obligaciones y sin apenas derechos, y reprimido de elevar una queja en público.

Los obreros de toda la vida gozan al menos de algún privilegio con unas jornadas más o menos marcadas por los convenios. Para el directivo-obrero por contra los horarios son interminables, se extienden cuando llegan a casa o incluso durante el fin de semana, sin conciliación posible, ni compensación por ningún tipo: está inherente al sueldo de miseria que muchas veces cobran y que tampoco se distancian mucho comparativamente. Es fácil encontrar anuncios de empleo en Internet estos días para cubrir vacantes de Directores Generales en “empresas líderes en su sector” , a cambio de unos 25.000 euros brutos anuales. Uno se pregunta el sueldo que cobraría ese directivo tántrico en una empresa que no sea líder.

La inseguridad tanto en obreros como en los "señores directivos" de nuevo cuño ha llegado a imponerse en muchos ramos y empresas tan rápidamente que uno puede quedarse sin trabajo como un suspiro: tanto al pie de la obra como en algún elegante despacho de Ikea con aire acondicionado. La precariedad y mediocridad en las altas esferas de las firmas, seguro que pasarán factura. La crisis de ninguna manera se puede combatir con estas recetas subdesarrollistas. Pero eso, de momento no interesa.

miércoles 16 de marzo de 2011

Centrales Nucleares?: Sí-Nein, Danke

El debate está abierto. La U.E. cuenta con unas 147 centrales nucleares actualmente en funcionamiento. Sólo Francia detenta la cifra de 19 plantas con 58 reactores atómicos, que cubren el 76% de sus necesidades energéticas nacionales (según expertos en el país vecino galo se producen cerca de un millar de incidencias anuales en sus plantas ). Sin perder el horizonte, mucho está en juego, pues no vale todo: también las vidas humanas. ¿Ha llegado la hora definitiva de un plan europeo para energías alternativas, que cree empleo y garantice la vida del viejo continente a prueba de seísmos, tsunamis, atentados y otras catástrofes ? O seguiremos obcecados en los oligopolios de los productores de energía fósil, mirando a otra parte? Responde a la encuesta siguiente:

Que opina de las Centrales Nucleares?
Hay que mantener para ser independiente
Su riesgo es controlado
El riesgo es muy elevado
Deberiamos construir mas
Es hora de apostar ya por otras fuentes
Intereses politicos y empresariales nos atan
Si pudieras, elegirias otra fuente energetica?
Hay que decretar un "moratorium"
pollcode.com free polls

domingo 13 de febrero de 2011

EL DEFICIT DE LAS TVS PUBLICAS SUPERA EL 1% DEL PIB ESPAÑOL Y RETRASA OTRAS OBRAS DEL ESTADO


Por su actualidad, repetimos post del 2008

Barcelona a
22 Julio 2008.- La crisis económica recientemente admitida por el Gobierno junto con la falta de previsión en su gestión, parece ser que pueden agravar el bolsillo de los contribuyentes en España y va a retrasar otras obras del Estado de corte keynesiano para capear la maltrecha economía española actual. A esta conclusión llega un estudio reciente realizado por sacapartido.com – portal de brokers online – y que pone de manifiesto algunas de las críticas realizadas en el pasado por Tribunal de Cuentas con el uso realizado del dinero público.

Un ejemplo se observa en el déficit acumulado de las televisiones públicas y autonómicas en España (11.000 millones €), que pese a ser financiadas por todos los contribuyentes, en los tiempos actuales de crisis y crecimiento económico negativo ya supera el 1% del PIB, hipotecando así otras partidas prioritarias como puedan ser: duplicar las inversiones en I+D+i-, la financiación de unos 150 hospitales en España, la licitación de otra línea del Ave similar la de Madrid-Barcelona o costear un tercio del sector agrario español.

Visto de otra manera, solo el déficit acumulado actual en estas empresas públicas españolas del sector audiovisual representa el 20% de las inversiones extranjeras en China o más del 10% del PIB polaco. También permitiría financiar como alternativa una buena parte del encarecimiento del petróleo y la factura energética que España importa, ahora que todos padecemos sus efectos dobles: por un lado en los surtidores de gasolina, y por otro en la histórica tasa de inflación, actualmente una de las más elevadas de la UE.

Para
Rafael Canales, consejero delegado de sacapartido.com: “ Si la política industrial del Gobierno español hubiera actuado con cierta estrategia en China con un importe similar al déficit de las televisiones públicas en favor de las exportaciones españolas, tal vez veríamos hoy con otros ojos a la competencia china”.

La gravedad de los números rojos de estas TV´s en la que no parecen primar los criterios de rigurosidad empresarial y gestión profesional como en una empresa privada, es que aunque se ha visto reducida por la condonación del Gobierno Zapatero por un importe de 7.000 millones € pero en medio de un ERE que afectará a 4.000 trabajadores solo en TVE y a cargo de las arcas del Estado, representa todavía en la actualidad los ingresos fiscales que todas las administraciones generan por los inmigrantes residentes en España.

Si en estos tiempos de precariedad coyuntural que tapa cualquier medida de reforma estructural de calado, tuviéramos que recurrir a otros fondos estatales para mitigar la caída de ventas de inmuebles, de vehículos, del sector pesquero, transportistas, aerolíneas, etc….. no podríamos porque sirven para costear una televisión pública con una más que dudosa función pública. Eso sí, pese a todo, sus gestores hacen un esfuerzo por alegrarnos la futura “Champions League” al comprar sus derechos por 7.000 millones de euros, evitando que en su lugar se ponga atención a otras reformas estructurales inevitables o simplemente garantizar las pensiones. Como reza el lema: “Hacienda somos todos”, y de su ¿rigurosidad en el buen empleo de fondos públicos también?