viernes, 18 de diciembre de 2015

ESPAÑA Y SUS IMPUESTOS SE LO TIENE QUE HACER MIRAR

España es uno de los países del mundo que más impuestos (por IRPF) paga. Concretamente estamos en 4º lugar -mientras que Cataluña tiene el honor de liderar el ranking mundial junto a Suecia-. Uno se pregunta cómo es posible que con tantos impuestos nuestro nivel de prestaciones sociales a las clases desprotegidas sea tan bajo o casi inexistente. 

Alemania paga -según la misma fuente- muchos menos impuestos y sin embargo ya quisiéramos  recibir a cambio unos servicios públicos y prestaciones sociales de ensueño: mayores desgravaciones fiscales, escuelas públicas y universidades de calidad; libros de textos gratuitos, una FP dual genuina, autopistas sin peaje y sin límite de velocidad, una sanidad gratuita con unas coberturas muy superiores a la española y sin listas de espera, un solo cuerpo de seguridad de estado, apoyo de los autónomos y pymes, mejores sueldos, amén de todo un vasto abanico de ayudas sociales para sufragar, por ej.: el alquiler de viviendas, madres solteras, centros de acogida, el pago de la cuota del teléfono y de la TV/Radio, compra de comida,  de enseres domésticos y ropa, ayudas a colectivos en exclusión, mayor cobertura de desempleo y subsidio al paro, pago de traslados a entrevistas laborales y mudanzas, cobertura asistencia a los dependientes, muchos menores políticos, aeropuertos, universidades, AVES, chóferes y flota de coches oficiales, enchufados, colocados, aforados, canales de TV públicos, embajadas, menos corrupción, fraude, despilfarro público, organismos y empresas públicas,  economía sumergida, una justicia más ejemplar, menos politización de los estamentos oficiales, etc, etc...

Cuál puede ser la razón o razones en estos tiempos de campaña electoral por el #20D? En otros países anglosajones, la responsabilidad de sus gestores de la cosa pública. Las prioridades marcadas. El consenso social. En el nuestro: La religión. La falta de gestores profesionales para los caudales públicos. Con tanto catolicismo, tanta separación y corrupción en España (Cat) nos impide que lleguemos a más aunque se recaude tanto o más que los primeros de la  clase.  O en su defecto que estemos a la greña a menudo. (Recuerdan:  el y tú más?)  Algunas formaciones políticas -ahora en campaña por las elecciones del 20D de 2015- abogan por subir más los impuestos. Para qué? Para malgastar o trapichear, sin gestionar lo que recaudamos o lo que se nos escapada del fisco? ¿Tomaremos nota o seguiremos malgastando? Aparentemente dinero hay, lo que falta es voluntad y una gestión ejemplar y  responsable de los dineros públicos. Mande quien mande.


miércoles, 18 de noviembre de 2015

EUROPA, EN LA ESQUIZOSIS

La esquizosis europea nos lleva a llorar a los muertos, cantar La Marsellesa, manifestarnos en las calles, tocar al piano Imagine y hasta criticar cuanta decisión política se tome contra el terrorismo yihadista del #ISIS. Lo estamos viendo reiteradamente en suelo sirio, pero también en Iraq, Afganistán, Niger, Nigeria, así como más recientemente en París y otras capitales de la UE.

Y sin embargo, nos nos damos cuenta que estamos en una guerra, tal vez en una cruzada, santa o atea, pero en definitiva en una contienda sangrienta. Y esta guerra no empezó con la invasión bélica de EEUU en Irak sino mucho antes. Ya lo dicen las estadísticas pero nuevamente la esquizosis nos ciega. En el 2050 el Islám tendrá la misma cantidad de fieles que el Cristianismo. En Europa además, la población musulmana se prevé que aumente en un 63% hasta representar el 10% de los longevos europeos, según ciertos estudios.



No es la primera vez que alerto del exterminio lento de los europeos por la caída en picado de la descendencia. Pero tampoco de la invasión pacífica de la cultura musulmana en suelo europeo. Ya no sólo con la procreación numerosa de todos nuestros nuevos convencidos de credo musulmán, sino también por  aquellos reiterados edictos del #Daesh en favor de reconquistar Europa y hasta el Al-Andalus. Otra manera subliminal está incluso en la repostería. El célebre croissant es un invento otomano que apreciamos en las horas del desayuno y que representa la media luna del Islám. Parece una tontería pero entre el paulatino  exterminio de la cultura cristiana, la acelerada procreación de almas musulmanas, el consumo de  croissants y los reiterados atentados yihadistas, Europa tiene un serio problema.

A este problema se le añade  la falta de voz y consenso en materia de defensa, política exterior, de respuesta a la llegada de refugiados, de integración de población extranjera y ¡de actuación! para detener los sangrientos atentados contra inocentes.

Buscar en la raiz, está muy bien. Pero Europa se caracteriza por dormirse en la búsqueda de los orígenes y el Génesis de las cosas, tanto del bien como del mal. Y cuando alguien actúa, como estos días vemos en París al llevar a cabo bombardeos contra los rebeldes yihadistas en Siria, nos parece inadecuado porque nos compromete a todos.

En tiempos de paz Europa es tan petulante, coqueta y fatua al  presumir de unidad, pero cuando llega el momento  mojamos el papel del tratado de la Unión y de la OTAN, saliendo a relucir la variopinta variedad de intereses nacionales. Nuevamente la falta de consenso, por enésima vez, desde el conflicto en los Balcanes, Ucrania, Oriente Medio, Siria, el de los refugiados, o la crisis monetaria, Grecia, Cambio Climático o el demográfico, los nacionalismos etc pasando por los golpes del terrorismo (sea del que sea de ETA, Al-Qaeda, el yihadista) nos tambalea hasta el esperpento.  Como siempre, los frentes se agudizan y serán nuevamente EEUU, Rusia, China, etc quienes asuman la responsabilidad que eludimos.

Otra de las muchas incoherencias: vender armas a los mismos que atentan contra nuestros intereses nacionales. En otros damos el visto bueno a la entrada de aquellos capitales que financian el ISIS, procesos separatistas o incluso las mismísimas camisetas de algunos clubes de fútbol.

Me temo que sólo aquí en la vieja Europa nos hemos creído al pie de la letra eso del "pecado original" hasta las últimas consecuencias y el cristianismo europeo, embriagado en su anfibología, es incapaz de ser consecuente en sus pensamientos, verbos y obras.

La esquizosis europea nos puede salir cara, muy cara y terminar de dinamitar de una vez por todas la civilización occidental.







viernes, 10 de julio de 2015

EL S.O.S. DE LAS OFICINAS PUBLICAS DE EMPLEO

Estar en paro en España es una desgracia o un cachondeo según se mire. Como Darwin y Wild Frank uno de ha sobrevivir sólo en la selva o si lo prefieren en alta mar. ¿Cuántas oficinas de empleo existen en España? Una por cada comunidad autónoma. Y cada una de ellas parecen que no se comunican entre sí. Estar inscrito en una  agencia de empleo (antiguo INEM) te dá derecho a buscar ofertas en su propia demarcación territorial. Pero cuando das -por casualidad- con una en otra CC.AA. resulta que se te veta por no estar inscrito allí como demandante de empleo ni ser residente en esa otra Autonomía. Las incongruencias nos están saliendo caro. Más caro que una excursión de supervivencia sin rumbo fijo por el Trópico. 



Más de 30.000 millones de euros al año cuestan al erario mantener el Servicio Público de Empleo (SEPE) para tramitar las ayudas al desempleo a los millones de parados. Sólo la Agencia Catalana del Empleo (SOC) cuenta con un presupuesto anual de 325 millones de euros, de los cuales el 15%, es decir unos casi 50 millones se dedican al capítulo de gastos de personal. Todos tenemos conocidos de gente que llevan inscritos años sin que en todo ese tiempo hayan recibido ni una sola llamada de su INEM (catalán) ofreciéndoles una simple oferta de trabajo. Se supone que esa también es su función, o no? Sin embargo, los parados en España, inscritos en las oficinas de empleo, se han de buscar la vida por su cuenta, porque el ente público ni está ni se les espera. 

La privatización del SEPE tal vez podría espabilar a los funcionarios del mismo y ganar en funcionalidad más allá de tanto expediente. En otros países hay un seguimiento regular y un esfuerzo  por tramitar ofertas de empleo ajustadas a los candidatos. El binomio INEM-empresa privada en busca de candidatos es una realidad. En la España selvática, las reglas son otras. Cotizamos al Desempleo -los que pueden- para sufragar un sistema a todas luces que desangra. 

Empresas y portales privados de Trabajo son mucho más activos que el antiguo INEM,  con la ventaja que no nos cuestan dinero. Los rescates de expedicionarios se producen para salvarles de la tragedia. A los desempleados en este país por el contrario se les persiguen estadística y fiscalmente, pero se les abandona como la peste. Son los nuevos huérfanos desvalidos de un sistema de empleo público omiso que se ensaña en riguroso horario de oficina cuando olvidas respetar un plazo pero que nunca tienen salvavidas a mano. Para ello has de confiar en un velero de recreo que haga caso entre olas a las señales de socorro (S.O.S.). El funcionariado está visto que no habla idiomas ni morse.

lunes, 29 de junio de 2015

LA CRISIS HELANA DENOTA QUE EUROPA ESTA MAS DESUNIDA QUE NUNCA

La crisis griega no se puede contemplar como un hecho aislado que puede afectar tangencialmente el proceso de construcción de la casa común europea y provocar algunas turbulencias pasajeras. Al contrario la crisis de Grecia  y la imposibilidad de consensuar un acuerdo con la troika por el pago de su deuda externa, dará alas a los críticos del partido del primer ministro británico Cameron  en contra de la UE y a favor de votar en el próximo referéndum de una salida del Reino Unido de las instituciones comunitarias.



Los dos frentes abiertos en la UE, uno por el sur (Grexit) y otra por el Norte (UK-exit) -aunque por razones distintas-, abre unas brechas que puede llegar a zozobrar el euro. La falta de un liderazgo europeo claro, los egoísmos nacionales y la enorme burocracia en la que se ha convertido las instituciones comunitarias para afrontar cualquier brete fuera de programa (política de seguridad, exterior, económica, etc) es la mejor pócima que beneficia a sus principales competidores: EEUU, China y Rusia.

A la crisis de deuda helena hay que añadir el ascenso de  partido emergentes populistas y nacionalistas así como las tensiones territoriales en algunos estados del Este europeo  protagonizadas  por el líder ruso Putin -que como en España demandan gratuitamente su independencia para supuestamente poner remedio a sus problemas domésticos vestidos de folclore o volver como en Rusia a recuperar su hegemonía mundial. Por otro lado, el expansionismo del terrorismo islámico por el viejo continente está cuestionando el espíritu cristiano de la vieja Europa y torpedeando los últimos siglos de convivencia pacífica. Hay que recordar que en Europa ya conviven con nosotros más de 20 millones largos de musulmanes repartidos por toda la UE. Tendencia creciente.

Países candidatos de ingreso como Turquía parecen perder interés por formar parte de esta comunidad europea que pierde brillo en el escenario internacional. Incapaz de ponernos de acuerdo con el uso de la tarjeta sanitaria europea, una unidad económica real, fiscal, bancaria, postal, de pensiones, laboral, de prestaciones sociales, o para unificar criterio frente al Cambio Climático, o sobre la digitalización de la economía, etc hacen 50 años después de la creación de la unidad europea que la popularidad del proceso de construcción comunitaria decaiga. Sin en otros tiempos el fin de la II Guerra Mundial nos unió, hoy la UE no ha impedido: otras guerras bélicas a las puertas de casa (Balcanes, Ucrania, Georgia y otras repúblicas caucásicas de la extinta URSS),  la falta de mediación en  conflictos internacionales en Oriente Medio o incluso la fallida gestión ante llegada masiva de inmigrantes de varios continentes por varios flancos meridionales europeos.

Todas esas crisis (europeas, domésticas e internacionales) denotan que la UE está más dividida que nunca. El euro cuestionado entre algunos socios, el Acuerdo de Schengen revocado temporalmente, la crisis del ébola en Africa causó pánico pero impidió coherencia y el colapso de alguna economía no hace si agudizar el panorama. Lo malo es que la UE parece  haber llegado a punto de no retorno ante la ausencia de un liderazgo político en su seno. Hay muchos líderes nacionales, pero ninguno que anteponga los intereses europeos a los nacionales. Ni siquiera en el plano espiritual. Es el actual Papa Francisco de origen porteño quien por primera vez en muchos años parece haber dado el paso  al frente desde el Vaticano en algunas cuestiones morales y éticas del mundo. En resumen, Europa, así no !










miércoles, 24 de junio de 2015

DESMORALIZANTE LA MORAL POLITICA ESPAÑOLA SOBRE EL CAMBIO CLIMATICO

Grandes aspavientos contra el #CambioClimático y elocuentes discursos en la lucha por defender los intereses de la Cumbre del Clima, pero la moral y ética políticas en España se asemejan a un adefesio. A los expedientes abiertos en la Comisión Europea contra España por el tema de las renovables, se le suma ahora la obsesión del ejecutivo español por penalizar lo que hasta la Encíclica del Papa Francisco sobre el medio ambiente pregona para proteger el ecosistema. 

Se da la esperpéntica situación que en España la colocación de placas solares o autogeneradores de eólica en nuestras viviendas para el autoconsumo de renovables van a ser penalizados con una tasa superior a la fuga nuclear.




En qué país de moral católica-apostólica vivimos con tanta incongruencia que pese al incumplimiento de la normativa "Europa 20-20-20" para luchar contra las emisiones de #CO2 a la atmósfera seguimos primando al petróleo frente al consumo de las energías limpias y renovables? 

En qué país vivimos que la mayoría de nuestros vecinos del entorno europeo y con muchas menos horas de sol fomenta y alienta las placas solares y autogeneradores eólicos para contribuir sobremanera al Cambio Climático, y aquí aún mantenemos la inconciencia que expulsa millones de toneladas de dióxido de carbono y otras partículas contaminantes de forma gratuita?

En qué país vivimos, que en medio de la crisis económica más dura de todos los tiempos, seguimos apostando por el ladrillo nuevo mientras que olvidamos que el 80% del parque de viviendas españolas adolece de ineficiencia energética (fuga y derroche), pudiendo rebajar el sangrante paro reactivando este sector con la rehabilitación de las viviendas y cumpliendo con los objetivos del cumbre de la Tierra?

En qué país vivimos que nos negamos también a apostar por la #economía #verde como sector estratégico como en la mayoría de nuestros vecinos y que sólo en España podría generar hasta 2 millones de empleos y oficios nuevos, mientras en su lugar nos obcecamos con mantener  inalterable nuestro modelo productivo (ladrillo, turismo, automoción ?)

En qué país vivimos que como buenos moralistas católicos, en vez de ser la causa solemos ser el efecto y caminar en retaguardia para liderar determinadas revoluciones tecnológicas como la #digitalización de la economía desalentando la expansión de la banda ancha y de los emprendedores digitales (según ciertos gurús España podría generar otros 2 millones de empleos nuevos gracias a Internet y las nuevas tecnologías (TICs) mejorando a la vez nuestros niveles de exposición de contaminación atmosférica ?

Mientras una entidad anquilosada en el pretérito como es el Vaticano se sacude la caspa con el nuevo Papa y su última Encíclica apela por una "revolución cultural" para salvar el Planeta y proteger el medio-ambiente, nosotros vivimos en un país que aspira a quitarse los complejos de enano en política exterior, se postula al G-10 y a mantener un asiento permamente en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas mientras el ejecutivo (predecesores y actuales) se postran en rehuir del cambio por temor no a la causa en sí sino a perder votos domésticos. Acabamos de concluir unas recientes elecciones municipales y autonómicas en España y me atrevería a afirmar que casi ningún partido ha debatido ni incluido en su programa electoral propuestas medioambientales. Esto denota nuestra baja conciencia ecológica y el nulo cuidado que hace de esta materia nuestra casta. Desde luego con esta monogamia de pensamiento, palabra y obra no vamos a llegar muy lejos, y menos a salir de la litúrgica crisis  estructural con fórmulas clásicas.